viernes, 31 de octubre de 2014

Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia

Creo firmemente que las expectativas son de las peores cosas que hay. Sin embargo, es prácticamente imposible no tenerlas. Todas las personas que han leído este libro, me han hablado muy bien de él. Y no es para menos. Pero aquí es donde entran en juego las dichosas expectativas. Yo me imaginaba una historia que llenara las páginas tanto o más como La lluvia de París, pero, lamentablemente, se me ha quedado corta.

Por un lado, Lorenzo Silva vuelve a conseguir transmitirnos a través de los personajes valores (responsabilidad, amistad) e incluso problemas de esa época y que sin duda alguna siguen estando presente hoy en día, como el racismo o los estereotipos que se tienen de los inmigrantes en España. En este caso, es sobre una familia polaca, pero pasaría algo similar con una de origen africano o sudamericano. En todo lo referente a estos aspectos, chapeau.

Pero (siempre hay un pero), la historia principal se ha ido perdiendo a medida que avanzaba leyendo el relato de Andrés. A mí, personalmente, me habría gustado indagar más en su relación, conocer más cosas de ellos.

También creo que es justo decir que al leer este libro, me han entrado unas INMENSAS ganas de conocer Polonia, y sobre todo, Varsovia, ya que, al igual que le ha pasado a la protagonista, las descripciones de Andrés sobre su tierra natal me han ido conquistando poco a poco.

En pocas palabras: pese a que me ha decepcionado un poco la historia, aunque solo sea por la descripción de Polonia merece la pena leerlo. Fácil y juvenil.



viernes, 24 de octubre de 2014

La Mujer de Negro

Siempre me ha gustado el teatro. Desde muy pequeña  he sentido verdadera admiración por los actores de este género. Envidio su talento y capacidad no solo para contar una historia, sino para conseguir que el público la viva. Maravilloso.

Hace unos meses vi anunciada La mujer de negro en el teatro, que contaba con los grandísimos actores Emilio Gutiérrez Caba e Iván Massagué. No tardé ni dos días en comprar las entradas. Aquí está la sinopsis:

Arthur Kipps, abogado de mediana edad, alquila un teatro y contrata los servicios de un actor profesional para que le ayude a recrear un suceso irreal, fantasmagórico, que le sucedió años atrás con resultados trágicos para él y su familia. 
Desde el destartalado escenario lleno de muebles, papeles y otros objetos, Kipps comienza a leer su historia. Al principio lo hace de forma dubitativa, dolorosa, cohibida... pero,  poco a poco, aconsejado por el actor y con la ayuda de los efectos teatrales, va creciendo en él la confianza y la capacidad de actuación, mientras vemos como va asumiendo diferentes papeles y la obra va pasando de la narración a la actuación teatral.
En algún momento de la trama aparece la Mujer de negro, el espectro de la difunta Señora Drablow, que busca venganza por la muerte de su hijo, se le aparece a Kipps varias veces y, por fin, desata una macabra secuencia de sucesos que culmina en un giro de acontecimientos verdaderamente sorprendente.


Es cierto que alguna vez he visto obras de terror, pero, sin duda alguna, ninguna como ésta. Desde el primer momento y durante las casi dos horas de representación se intercalan momentos de tensión y miedo con alguna que otra broma. Eso sí, siempre con la actuación impecable de los protagonistas. Es verdaderamente increíble como dos personas con poco más que unas luces y sus voces consiguen sobrecoger a todo el público. Estremecedor.

Pocas obras de teatro consiguen que mis manos enrojezcan de tanto aplaudir. La mujer de negro no solo ha logrado eso, sino que además se ha convertido en una de mis piezas favoritas. Si tenéis oportunidad de verla, no dudéis ni un solo instante. ¡No os decepcionará!

Aquí os dejo el enlace con toda la información de la obra. Si queréis saber más, escribidme a enpocaspalabras8@gmail.com y os ayudaré en todo lo que pueda.
http://www.lamujerdenegro.info/representaciones.php

En pocas palabras: gran trama, brillantes actores y una impecable actuación. ¡Magnífica!