miércoles, 2 de marzo de 2016

¿Qué les queda a los jóvenes?

El otro día escuché este poema y no se me ha quitado de la cabeza desde entonces... Espero que os guste. ¡Feliz semana!


¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con Dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

Mario Benedetti.






jueves, 25 de febrero de 2016

La Fundación

El 16 de enero de 1974, día del estreno de esta obra, Pablo Corbalán escribía en INFORMACIONES:  "Al terminar la representación de La Fundación, y en una pausa entre la larga ovación que se sucedía a sí misma- una de las muestras de éxito más insistentes escuchadas en los últimos años-, una voz gritó limpiamente en el Teatro Fígaro: "¡Gracias, Buero!". Era la voz que resumía el sentir de la sala abarrotada de público".

Hace unas semanas, se repitió esa catarsis en una de las pequeñas habitaciones de la Pensión de las Pulgas. Cuanto más reducido es el espacio, más aumenta la dificultad y la intensidad. He de admitir que me sigue produciendo escalofríos el poder tener a los actores a solo unos metros- en ocasiones centímetros- de distancia. 

Al igual que con MBIG, La Fundación no decepciona. ¿Qué? ¿Decepcionar? ¡Supera cualquier tipo de expectativa! Una vez Buero Vallejo dijo: "Es muy agradable comprobar que a uno se le recuerda todavía". La Pensión de las Pulgas no solo lo recuerda, sino que trae su esencia de vuelta a la actualidad, como si nunca se hubiera ido...

Además, la progresión de la obra, la transformación de los personajes, tanto física como psicológica, es fascinante. Y todo esto sin salir de una habitación. ¿Qué es real y qué no? ¿Es imaginación? ¿Locura? ¿Enfermedad? ¿Justicia? ¿Fantasía?

Tendréis que ir y averiguarlo...Mientras tanto, para ir abriendo boca, aquí os dejo un breve resumen de la obra. ¡Bienvenidos a la Fundación!

Tomás y sus compañeros están cómodamente instalados y becados en una Fundación, aquí todos harán grandes cosas. Él escribirá su novela, Max resolverá el problema de los cuerpos, Lino revolucionará la fotografía 3D, Asel sistematizará toda la acupuntura… Pero hay un olor desagradable y Tomás no entiende por qué el encargado ha cerrado la puerta.


Y como hace 42 años... ¡Gracias, Buero!