viernes, 4 de septiembre de 2015

Fouché, retrato de un hombre político.

"Los gobiernos, las formas de Estado, las opiniones, los hombres cambian, todo se precipita y desaparece en ese furioso torbellino del cambio de siglo, sólo uno se queda siempre en el mismo sitio, al servicio de todos y de todas las ideas: Joseph Fouché"


Estas palabras de Zweig muestran a la perfección el carácter cambiante (o más bien la falta de él) de Fouché, protagonista de la obra homónima del escritor austríaco. Gracias a esta biografía podemos descubrir a uno de esos personajes a los que la Historia no les concede el privilegio de la eternidad, pero que sin duda tuvieron un papel decisivo en su época.

Hay gente que lee biografías con frecuencia. Yo la verdad es que no. Si sois de los míos, sin duda os habrá venido a la cabeza la siguiente pregunta ¿Por qué este libro sobre un desconocido en vez de escoger otro sobre alguien más famoso? Pues bien, aquí os dejo dos razones que demuestran que es una buena elección.



1) Stefan Zweig. Ay, Zweig. Sabía que tarde o temprano acabaría leyendo algo de este autor -es muy difícil no hacerlo cuando tienes en casa a dos admiradoras de su obra. No solemos compartir opiniones sobre los escritores, pero la verdad es que esta vez he tenido que darles la razón. Zweig tiene una forma muy característica de escribir. Muchas veces biografía equivale a aburrimiento. No obstante, él consigue evitar el tedio en todo momento. Hasta me atrevería a decir que te mantiene tenso en algunas partes de la obra. ¡Tensión! ¿En una biografía? ¡¿Es eso posible?! ¡Pues claro! Si es que Zweig es una caja de sorpresas...


2) Joseph Fouché. Inclasificable. Impredecible. ¿Bueno o malo? ¿Conservador o progresista? ¿Creyente o ateo? ¿Rico o pobre? Ninguna de estas palabras le definen y a la vez lo hacen todas. Este personaje camaleónico provoca una admiración y una rabia inconmensurable a cualquiera que sabe de su existencia. Es precisamente el ser imposible de descifrar lo que genera tanta curiosidad, curiosidad que va aumentando a medida que pasas las hojas.



En pocas palabras: un libro escrito de forma magnífica sobre una persona muy interesante. Recomendable y fácil de leer.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Recorriendo Rumanía

Como ya visteis en la última entrada sobre Drácula, este verano he tenido la oportunidad de visitar Rumanía.  He de admitir que no ha sido un país que me haya entusiasmado demasiado. Tiene algunas "perlas" que de verdad merecen la pena ser visitadas, pero se cuentan con los dedos de una mano... Quizá yo iba con unas expectativas no muy ajustadas a la realidad. También puede ser que al haber visto otras cosas, algunas tan impresionantes como en Nepal, sea difícil encontrar lugares que dejen tanta huella. Igualmente, aquí os dejo algunas fotos del viaje, para que os hagáis una idea ;) ¡Feliz septiembre!


El Parlamento de Bucarest es el segundo edificio más grande del mundo por detrás del Pentágono.


El Castillo de Peles, una de esas perlas rumanas...

El Castillo de Hunyad.


La carretera Transfagarasan, una de las mejores -y más peligrosas del mundo. Sin palabras.

    

Los monasterios de la región de Bucovina, un verdadero tesoro de Rumanía. Están pintados enteros (si, enteros) con escenas de la Biblia.


enpocaspalabras8@gmail.com